1
Mi última pieza, mi sol, mi ruido,
aquel arcángel sin dios, prohibido.
Mi ser, mi estar, un grito-aullido,
mi haber sin rumbo, mi dios perdido.
Hacia lo otro, más hacia afuera,
para quien vea, para cualquiera.
Un canto escaso hacia el vacío,
hechizo antiguo, agua del río.
2
Rivera escasa, paso mortuorio,
agua y no empapa, lluvia que admiro.
Yo miro absorto, rompiendo vidrios,
reflejos rotos, rojos aullidos.
Herido en vano, por pasos falsos,
solo y tirado, sin ser querido,
grito al vacío -dioses profanos-,
recelo ausente, muy asombrado.
3
Muerto y matado, vivo y podrido,
lo maximamente hablado,
lo minimamente perdido,
acusado y aceptado, indefinido.
Minuto muerto, frontera sin dueño,
año añorado en lamento:
parada mi mente en un peldaño
ríe insensata hacia el firmamento.
4
Lo hago porque es mi futuro inmediato,
lo hago sin serlo porque es mi vicio,
lo hago esperando a no ser esperado,
impredecible instante de lo despacio.
Lo ajeno y lo mío, mi último grito,
suspiro premiado, pasado sin brillo,
un canto tétrico a mi último instante,
plural apagado en aquel infinito.
5
¡Maldito suspiro, te quedas afuera!
A fuerza de ser lo que me ha matado.
¡Maldito capricho, me matas apenas!
y sigo viviendo con todas mis penas,
y sigo viviendo con todas mis fuerzas.
Un último estar, mi última gloria.
Un muerto en la vida que vive su historia.
Un último golpe y pasión perdida,
la droga que mata y mantiene en vida.
Mi última pieza, mi sol, mi ruido,
aquel arcángel sin dios, prohibido.
Mi ser, mi estar, un grito-aullido,
mi haber sin rumbo, mi dios perdido.
Hacia lo otro, más hacia afuera,
para quien vea, para cualquiera.
Un canto escaso hacia el vacío,
hechizo antiguo, agua del río.
2
Rivera escasa, paso mortuorio,
agua y no empapa, lluvia que admiro.
Yo miro absorto, rompiendo vidrios,
reflejos rotos, rojos aullidos.
Herido en vano, por pasos falsos,
solo y tirado, sin ser querido,
grito al vacío -dioses profanos-,
recelo ausente, muy asombrado.
3
Muerto y matado, vivo y podrido,
lo maximamente hablado,
lo minimamente perdido,
acusado y aceptado, indefinido.
Minuto muerto, frontera sin dueño,
año añorado en lamento:
parada mi mente en un peldaño
ríe insensata hacia el firmamento.
4
Lo hago porque es mi futuro inmediato,
lo hago sin serlo porque es mi vicio,
lo hago esperando a no ser esperado,
impredecible instante de lo despacio.
Lo ajeno y lo mío, mi último grito,
suspiro premiado, pasado sin brillo,
un canto tétrico a mi último instante,
plural apagado en aquel infinito.
5
¡Maldito suspiro, te quedas afuera!
A fuerza de ser lo que me ha matado.
¡Maldito capricho, me matas apenas!
y sigo viviendo con todas mis penas,
y sigo viviendo con todas mis fuerzas.
Un último estar, mi última gloria.
Un muerto en la vida que vive su historia.
Un último golpe y pasión perdida,
la droga que mata y mantiene en vida.