Voluminoso y totalmente rencoroso, mis palabras siempre llenas de furia y decepción se reducen a lo que nadie quiere ver, de lo que todos escapan, y nadie busca entender: el trasfondo. Nadie lo puede hacer porque escribo primeramente para mí. Quizás también los esté subestimando demasiado. Pero insisto, no puedo dejar de serme honesto, ya no. Mi honestidad fatal ahora quizás es mortal, letal veneno que absorbe el alma de quien pretende identificarme primeramente, antes de sentir la esencia de mis letras. Es el error de la lectura condicionada es el tratar de sintetizar ideas solo para buscar "comprender", así se mata a la esencia de las cosas y se revuelca el poder de ubicarla al prescribir el movimiento de los dedos de los escritores.
La ira en mi rencor proviene no de la ira a la vida, no del despego a la realidad, no de la decepción de quien amó y no fue amado, no viene de cosas cotidianas porque no es cotidiano que la gente entienda que negar al mundo y la existencia no es buscar la muerte. Somos débiles porque nuestra mente infiere y nos han educado a inferir, nos presienten como entes capaces de poder comunicar, siendo que lo que hacemos es hacer más imposible la comunicación. Vemos al otro como un reflejo de nosotros y pensamos cómo nosotros pensaríamos por el otro en las circunstancias que conocemos de este (suponemos conocer). La poca riqueza de la descripción que nos da el que se da la tarea de comunicar no nos permite establecer el vínculo ni la recepción definida de las cosas que se pretenden comunicar (y no hablo de cantidad al referirme a la riqueza). Y es así que la poca riqueza del comunicador, así como la mente de quien pretende entender, se vuelven herramientas completamente inútiles para todo lo que vemos y tratamos de entender, por lo que el conocimiento es realmente hueco, tautológico y parte de la cuestión menos perceptible que es un entendimiento particular. Y sin embargo, llevamos mas de 5000 años como especie, y nuestro éxito no radica en la tecnología (nos hemos visto bastante obsoletos para no incluir todo nuestro conocimiento en el instinto, lo que no significa que tenemos que educar para inferir a las personas). Nuestra lentitud pudiera ser adjudicada a que nosotros como humanos no hacemos lo que las otras especies hacen, nosotros quisimos sentirnos independientes y superiores porque teníamos la capacidad de poder inferir (¿La tenemos?). Y no obstante seguimos con la terca idea de que somos diferentes a otros organismos, e incluso pretendemos ser superiores, cuando como especie, ni siquiera podemos definir de manera general cosas tan sencillas como la verdad, la realidad, el bien y el mal y otras artimañas que no nos llevan a ningún lugar. Creemos que por descubrir planetas, entender el movimiento de "n" partículas en el vacío, y rebuscar la sofisticada manera de entender las cosas, estamos siendo diferentes, cuando todo eso es completamente innecesario y no nos da nada diferente a los animales. La tecnología, el progreso, el desarrollo y el arte, etc... , son solo expresiones un poco más sofisticadas y rebuscadas de lo que otros animales hacen, pero no por eso somos realmente diferentes a ellos. Seria mucho más sencillo no vivir en un mundo capitalista globalizado, y con todo eso, ¿Por qué hacemos todo este desmadre? Muy sencillo, todo este caos es el resultado de la expresión de la naturaleza, todo este comportamiento sintético y analítico, busca solamente generar más caos. Así crece el desorden, el desequilibrio, y así ha tenido que ser (de lo contrario, no hubiera sido). Desde siempre, el desequilibrio ha implicado una manera más útil de generar mas desequilibrio, desde la perturbación en el vacío que genero la energía en el universo (y por lo tanto la materia, las galaxias y las estrellas), hasta la interacción molecular y la creación de rayos gamma por la descomposición de partículas subatómicas. Todo desde siempre ha implicado una interacción de desequilibrio caótico, sin el caos el humano no estaría, al igual que la vida, sin esos procesos asintéticos que nos llevan a la creación de moléculas orgánicas, la vida orgánica no existiría (para mi la vida también puede ser inorgánica, un ejemplo: sistemas no inerciales o dinámica de fluidos, o incluso el capitalismo tiene vida no orgánica). El humano está aquí para hacer un caos, y el problema que tenemos es que no podemos negar el objetivo de nuestra naturaleza.
No es que seamos diferentes a otros animales, es solo que nuestra adaptación ya no tiene que implicar necesariamente una adaptación fisiológica; ahora somos parte de un ser viviente no necesariamente orgánico, y no necesariamente con conciencia. Nos movemos sin pensar eso, y no nos percatamos que toda nuestra estructura es ya tan compleja que se salio de nuestro control. Creemos que creamos sistemas y creemos que controlamos alguna especie de naturaleza. Hasta la ciencia busca repetir fenómenos naturales bajo un cierto control, pero jamás podremos pertenecer a lo "no-natural".
No he terminado de entender por qué el humano se empeña tanto en separarse de su origen, es triste a veces como les da vergüenza a muchos el siquiera tomar la posibilidad de dejar todo y ser libres en una utopía de entes primitivos. Es como lo que le decía a un amigo hace poco: "No es que sea exigente o busque la perfección, pero cuando conoces un poco lo que te gusta sabes qué es lo que quieres de una persona". En este caso, el humano se ha creado un estatus y un nivel, quizás como se repudie tanto a si mismo, se ha creado como nivel de control ese estatus y con ello, ha "avanzado" ante los otros.
Mis letras se llenan de esas emociones frustradas al no poder comunicar el mensaje que creo tan importante: la importancia de nuestra existencia no radica en ser superiores, en tener posesiones materiales o intelectuales; nuestra estancia en este lugar es para hacer caos, y generarlo de una manera conciente (no hablemos de bien o mal, no confundir con ambientalismo), si realmente creemos que somos evolución a otro nivel de vida, tenemos que aceptar que seguimos siendo animales, y que seguimos sin comportarnos de manera colectiva hacia el rumbo de lo natural. Lo hacemos de manera separada, y por eso existe la dinámica humana que tenemos, sin embargo, creo que podemos hacerlo de una manera colectiva, como una sola conciencia de lo caótico. No hablemos de cambiar de sistema al socialismo o comunismo, no hablemos siquiera de implementar un sistema, no es necesario. Es solo derrumbar la tabla de valores occidental y permitir que las alternativas se expresen. Es destruir a las instituciones y sociedades como estructura, y dejar que todo se disipe, mas caótico aun que lo que existe. Es comprender y comunicar que la posesión solo siembra el poder, la ambición y la ignorancia, que no necesitamos de un lenguaje unificado para saber que hay dolor, hambre, tristeza o carencia a nuestro lado, y que nadie la necesita, y que todos podemos hacer las cosas juntos para hacer mas caos de manera conciente.
No es dolor ni deseo de muerte lo que tengo entre mis letras, es una frustración de saber que la alternativa mas sencilla es la que más difícil se puede implantar, es saber y aceptar que detesto el mundo en el que vivo porque se que puede haber otra realidad mucho mas honesta y completa, mas congruente con la vida (que no ha sido así, porque el humano se tiene miedo y no ha madurado, tiene miedo a la muerte y al dolor, y tiene miedo al miedo, pinche miedo!), y sin embargo, se que no puedo hacer nada para cambiar ese estatus, porque me enfrento yo solo ante todo lo demás. No es vivir en una fantasía, porque sé qué genera a la civilización, y sé que la gente puede entender estas cosas porque yo también soy gente (y soy gente no muy brillante). No pretendo hacer que todos piensen lo mismo, pero si creo que las bases que tiene la otredad, son bases que solo producen porquería.
¿Y porqué lo digo?, porque se como vive la gente, y se como pasan las cosas, y se que lo que hay afuera, lo que me informan y lo que veo, es algo que no me gusta, y se que no puedo cambiarme hipócritamente de postura, y dejar de ver lo que no me gusta por lo que puedo rescatar de la mierda, pero es tanta mierda la que me rodea, que me deja perplejo.
Por eso escribo.


