domingo, 29 de abril de 2007

(sugieran un título)



Voluminoso y totalmente rencoroso, mis palabras siempre llenas de furia y decepción se reducen a lo que nadie quiere ver, de lo que todos escapan, y nadie busca entender: el trasfondo. Nadie lo puede hacer porque escribo primeramente para mí. Quizás también los esté subestimando demasiado. Pero insisto, no puedo dejar de serme honesto, ya no. Mi honestidad fatal ahora quizás es mortal, letal veneno que absorbe el alma de quien pretende identificarme primeramente, antes de sentir la esencia de mis letras. Es el error de la lectura condicionada es el tratar de sintetizar ideas solo para buscar "comprender", así se mata a la esencia de las cosas y se revuelca el poder de ubicarla al prescribir el movimiento de los dedos de los escritores.

La ira en mi rencor proviene no de la ira a la vida, no del despego a la realidad, no de la decepción de quien amó y no fue amado, no viene de cosas cotidianas porque no es cotidiano que la gente entienda que negar al mundo y la existencia no es buscar la muerte. Somos débiles porque nuestra mente infiere y nos han educado a inferir, nos presienten como entes capaces de poder comunicar, siendo que lo que hacemos es hacer más imposible la comunicación. Vemos al otro como un reflejo de nosotros y pensamos cómo nosotros pensaríamos por el otro en las circunstancias que conocemos de este (suponemos conocer). La poca riqueza de la descripción que nos da el que se da la tarea de comunicar no nos permite establecer el vínculo ni la recepción definida de las cosas que se pretenden comunicar (y no hablo de cantidad al referirme a la riqueza). Y es así que la poca riqueza del comunicador, así como la mente de quien pretende entender, se vuelven herramientas completamente inútiles para todo lo que vemos y tratamos de entender, por lo que el conocimiento es realmente hueco, tautológico y parte de la cuestión menos perceptible que es un entendimiento particular. Y sin embargo, llevamos mas de 5000 años como especie, y nuestro éxito no radica en la tecnología (nos hemos visto bastante obsoletos para no incluir todo nuestro conocimiento en el instinto, lo que no significa que tenemos que educar para inferir a las personas). Nuestra lentitud pudiera ser adjudicada a que nosotros como humanos no hacemos lo que las otras especies hacen, nosotros quisimos sentirnos independientes y superiores porque teníamos la capacidad de poder inferir (¿La tenemos?). Y no obstante seguimos con la terca idea de que somos diferentes a otros organismos, e incluso pretendemos ser superiores, cuando como especie, ni siquiera podemos definir de manera general cosas tan sencillas como la verdad, la realidad, el bien y el mal y otras artimañas que no nos llevan a ningún lugar. Creemos que por descubrir planetas, entender el movimiento de "n" partículas en el vacío, y rebuscar la sofisticada manera de entender las cosas, estamos siendo diferentes, cuando todo eso es completamente innecesario y no nos da nada diferente a los animales. La tecnología, el progreso, el desarrollo y el arte, etc... , son solo expresiones un poco más sofisticadas y rebuscadas de lo que otros animales hacen, pero no por eso somos realmente diferentes a ellos. Seria mucho más sencillo no vivir en un mundo capitalista globalizado, y con todo eso, ¿Por qué hacemos todo este desmadre? Muy sencillo, todo este caos es el resultado de la expresión de la naturaleza, todo este comportamiento sintético y analítico, busca solamente generar más caos. Así crece el desorden, el desequilibrio, y así ha tenido que ser (de lo contrario, no hubiera sido). Desde siempre, el desequilibrio ha implicado una manera más útil de generar mas desequilibrio, desde la perturbación en el vacío que genero la energía en el universo (y por lo tanto la materia, las galaxias y las estrellas), hasta la interacción molecular y la creación de rayos gamma por la descomposición de partículas subatómicas. Todo desde siempre ha implicado una interacción de desequilibrio caótico, sin el caos el humano no estaría, al igual que la vida, sin esos procesos asintéticos que nos llevan a la creación de moléculas orgánicas, la vida orgánica no existiría (para mi la vida también puede ser inorgánica, un ejemplo: sistemas no inerciales o dinámica de fluidos, o incluso el capitalismo tiene vida no orgánica). El humano está aquí para hacer un caos, y el problema que tenemos es que no podemos negar el objetivo de nuestra naturaleza.

No es que seamos diferentes a otros animales, es solo que nuestra adaptación ya no tiene que implicar necesariamente una adaptación fisiológica; ahora somos parte de un ser viviente no necesariamente orgánico, y no necesariamente con conciencia. Nos movemos sin pensar eso, y no nos percatamos que toda nuestra estructura es ya tan compleja que se salio de nuestro control. Creemos que creamos sistemas y creemos que controlamos alguna especie de naturaleza. Hasta la ciencia busca repetir fenómenos naturales bajo un cierto control, pero jamás podremos pertenecer a lo "no-natural".

No he terminado de entender por qué el humano se empeña tanto en separarse de su origen, es triste a veces como les da vergüenza a muchos el siquiera tomar la posibilidad de dejar todo y ser libres en una utopía de entes primitivos. Es como lo que le decía a un amigo hace poco: "No es que sea exigente o busque la perfección, pero cuando conoces un poco lo que te gusta sabes qué es lo que quieres de una persona". En este caso, el humano se ha creado un estatus y un nivel, quizás como se repudie tanto a si mismo, se ha creado como nivel de control ese estatus y con ello, ha "avanzado" ante los otros.

Mis letras se llenan de esas emociones frustradas al no poder comunicar el mensaje que creo tan importante: la importancia de nuestra existencia no radica en ser superiores, en tener posesiones materiales o intelectuales; nuestra estancia en este lugar es para hacer caos, y generarlo de una manera conciente (no hablemos de bien o mal, no confundir con ambientalismo), si realmente creemos que somos evolución a otro nivel de vida, tenemos que aceptar que seguimos siendo animales, y que seguimos sin comportarnos de manera colectiva hacia el rumbo de lo natural. Lo hacemos de manera separada, y por eso existe la dinámica humana que tenemos, sin embargo, creo que podemos hacerlo de una manera colectiva, como una sola conciencia de lo caótico. No hablemos de cambiar de sistema al socialismo o comunismo, no hablemos siquiera de implementar un sistema, no es necesario. Es solo derrumbar la tabla de valores occidental y permitir que las alternativas se expresen. Es destruir a las instituciones y sociedades como estructura, y dejar que todo se disipe, mas caótico aun que lo que existe. Es comprender y comunicar que la posesión solo siembra el poder, la ambición y la ignorancia, que no necesitamos de un lenguaje unificado para saber que hay dolor, hambre, tristeza o carencia a nuestro lado, y que nadie la necesita, y que todos podemos hacer las cosas juntos para hacer mas caos de manera conciente.

No es dolor ni deseo de muerte lo que tengo entre mis letras, es una frustración de saber que la alternativa mas sencilla es la que más difícil se puede implantar, es saber y aceptar que detesto el mundo en el que vivo porque se que puede haber otra realidad mucho mas honesta y completa, mas congruente con la vida (que no ha sido así, porque el humano se tiene miedo y no ha madurado, tiene miedo a la muerte y al dolor, y tiene miedo al miedo, pinche miedo!), y sin embargo, se que no puedo hacer nada para cambiar ese estatus, porque me enfrento yo solo ante todo lo demás. No es vivir en una fantasía, porque sé qué genera a la civilización, y sé que la gente puede entender estas cosas porque yo también soy gente (y soy gente no muy brillante). No pretendo hacer que todos piensen lo mismo, pero si creo que las bases que tiene la otredad, son bases que solo producen porquería.

¿Y porqué lo digo?, porque se como vive la gente, y se como pasan las cosas, y se que lo que hay afuera, lo que me informan y lo que veo, es algo que no me gusta, y se que no puedo cambiarme hipócritamente de postura, y dejar de ver lo que no me gusta por lo que puedo rescatar de la mierda, pero es tanta mierda la que me rodea, que me deja perplejo.

Por eso escribo.

sábado, 21 de abril de 2007

La espera



Todos somos victimas de nuestas circunstancias, y pese a ello, no podemos ser mártires de nuestras deciciones porque ellas dependen exclusivamente de nosotros. Asi pasa, que una decición que tu tomas, te va alejando cada vez mas de lo otro que te negaste,. Y sabes que tu decición es algo erroneo cuando te das cuenta de que independientemente de la decicion que tomes, nunca te haz alejado de lo que no querias, ya sea porque no haz querido dejarlo, o porque pasa que no tomaste nunca una decicion.

Cuando era más pequeño, alguien me mencionó que madurar era aceptar las deciciones propias y afrontar las responsabilidades que ellas implican. Han pasado años de deciciones, y me he dado cuenta de que cuando tu decides, no es que precisamente lo hagas para llegar a un punto, lo haces para desafanrte de las cosas. Creo que ese es uno de los motivos por los que mis circunstancias me afectan de esta manera. No puedo decir que yo he decidio buscar exclusivamente a personas con o sin pareja, no he podido definir lo que me gusta de los hombres, aunque si se lo que no me gusta.

Lo triste es darte cuenta de que no hay tiempo ni personas que te interesn que esten dispuestas a conocerte ni a dejarse conocer. Estamos tan encerrados en nuestras poseciones, que es dificil ver que alguien se aviente el paquete de dejar un poco a la otredad para poder dar prioridad a alguien, para conocer en serio, para compartir sin miedo. Y no puedo culpar a nadie, es evidente de que la gente teme perder sus estátus y sus pertenencias. Asi vivimos edudcados, incluso nos da un tipo de pena no poder expresar nuestros efimeros sentimientos con una maldita mirada, nos encerramos en un miedo inconcebible de no ser correspondidos, que terminamos de justificar primero lo que otros hacen y lo juzgamos con nombres fatales. La sinceridad y la pasion no llevan a nada cuando no se sabe lo que se siente, cuando no se es claro con uno mismo, cuando en serio las personas no explotan al mismo tiempo. Ya se que es dificil y tiende a ser imposible, y tambien sería engañarme el decir que no tengo un poco de esperanza de que eso me suceda. Lo terrible no es la espera, lo terrible no es tener que esperar a que alguien explote contigo, lo terrible es la caida cuando lo comienzas a detonar esa bomba y por más que buscas no encuentras la maldita mecha, lo terrible es verte destruido cuando explotas y lo haces solo. Te quedan pocas ganas de seguir porque es como no haber explotado, es como no haber sentido, es peor que cuando sueñas algo perfecto y te encuentras en la miseria, es una descepción más para tu alma.
Me ha costado mucho olvidadme de mis daños, y me da pena la furia que le tengo a mi destino, que me tengo a mi por decidir lo que tengo que hacer, por obligarme a no tener opciones, a no aceptar sólo lo que la vida me da; pero no puedo dejar de ser humano, y no puedo dejar de serme honesto para entender que lo que quiero es simplemente un aprecio sincero, una comunicacion sencilla de mi trabajo; porque siempre que me esmero, porque siempre que hago lo que hago, siempre me descepciono. Dejé de esperar cosas porque dejé de creer en la otredad, dejé de querer porque siempre que lo hago auyento a la gente, nadie sabe apreciar el trabajo arduo y sincero porque nadie sabe lo que es la sinceridad y todos lo consideran imposible. Yo dejé de comprender a la gente cuando me di cuenta de que ser falso es más remuneratorio, cuando me di cuenta de que mentir dejaba más que ser honezto, y pese a eso, no puedo mentirme, no puedo dejar de ser como soy, y no puedo dejar de darle a la gente mi vida honestamente, no es que pida amor, cariño o comprencion, pero la neta solo veo indiferencia, irrelevancia y ausencia.

Me da pena mi furia

viernes, 13 de abril de 2007

La tremenda pesadez de la Ingorancia


Ya no se que es. Todo el tempo se aparece y me enloquece. Me vuelve indiferente, me castiga con desidia, mis caprichos. Ya no se lo que merezco. Desde que afronté al blanco mi alma es nula, demandada, disidente, derivada del dolor nunca afrontado, convertida en el hada que niega su dolor y se lo guarda para nunca recordarlo. Ya no se que es, ya no se lo que puedo. Antes, de mi alma se trozaban los retratos de recuerdos, las canciones que entablaban las pasiones, esas notas que pintaban mis dolores, los colores que crujieron desde adentro, desde el luto resguardado y aparentemente olvidado, desenvuelto.

Ahora sólo me refugio en mi deseo, me he vuelto adicto a un placer que me daña porque me restriega en la cara mi soledad, mi tristeza, la poca capacidad que tengo para apreciar y querer seriamente a las cosas y a las personas, mi vacío, ese vicio que me deja hueco, sin ganas, sin motivo de vida, mi anhelo.

Y mientras mas quiero compartir con alguien, más me encuentro solo, mas divago e imagino, más me torturo. Y es dolor todo lo que de mi mente sale, porque esto que tengo es un dolor delirante, estridente, olvidado, un dolor que me encarna en la distancia de ser algo nunca afrontado, en el desdén de encontrarme aquí, sin nada, sin siquiera el pensamiento estructurado, todo caótico, todo olvidado, aislado porque he dejado de creer, porque soy demasiado honesto, porque no puedo engañarme y no puedo suponer o pensar que las cosas pasan por algo que las rige y las encamina, no puedo suponer en un destino futuro ni disidente, ni puedo creer en una conciencia suprema, no puedo mentirme con ello; me asilo por eso en la derrota que le adjudican a quien nunca ha comenzado a luchar, juzgado por otros quienes han decidido por mi el derecho de decidir si quiero sus sistemas, imponiéndome una vida, una toma de decisiones, una forma de pensar, un rol, un comportamiento, una moral; evitando por todo, mi poca libertad, suplantándola por otra que ellos definen, que justifican como otredad imponente.

Me he podrido porque me he negado, porque no quiero el lugar en dónde estoy circunstancialmente, porque no me he buscado identificar con algo que ha dejado de existir, la individualidad, la independencia; me he desligado de todo porque nada me parece lo suficientemente sencillo, lo suficientemente honesto, porque todo es una gran mentira, un deterioro, una herramienta vuelta arma para someter el alma del humano, para usar de escalones a la gente, para buscar una asquerosa superioridad de quienes han nacido con ese estatus, porque no he tenido las mismas oportunidades, que ni las he quiero, ni las que he querido, porque estoy asquerosamente lleno de lo otro y he perdido lo poco que quedaba de lo mío.

He comprendido desde siempre que la propiedad es un miedo, y se que nunca me he poseído a mi, pero ahora le poseo a los demás, y mi identidad se desvanece, me enloquece el determino de la eterna hipocresía social disfrazada de pretextos que controlan, obligando a decidir, chantajeando, formando tabiques humanos para una construcción sin cimientos, una torre que no llega a ningún lugar, una torre a la que no se le ven los pilares que la detienen, una nada, un hueco que solo consume, que solo produce más caos porque así lo ordena su brutal naturaleza compulsiva de conceptos y ciencias, de religiones y dioses malinterpretados, de lógicas fundamentadas en la perdida de la esencia y hombres fatales que se drogan con poder, con la eternidad de creer y querer ser siempre el mejor, o el que es superior, o el que tiene mas para poder controlar; el anhelo del hombre de querer ser un dios sin darse cuenta de que es mas sencillo serlo sin querer serlo porque ya se es y con eso basta para ser Dios; la tremenda pesadez de la ignorancia que delata la poca capacidad del hombre para encontrarse con uno mismo y hacer comunión con todo lo demás sin perderse en el intento, ese peso que ataranta, que vuelve perros balbuceantes con toda la rabia de poder, con toda la espuma amarga de muertes, de daño, de explotación y humillación, de prostitución para el alma, de contratación desmedida y sin futuro, de odio y represión, de megalomanía compuesta por trozos de una droga que no se ve y no se vende, de una droga que cuando contamina el alma, todo se ha perdido, de la droga mas peligrosa y la que mas mata, el poder....

He descubierto el camino a esa comunión, he encontrado como llegar a lo lejano sin salirme, he visto como viajar a ese lugar en el que ya nada te afecta, en el que la vulnerabilidad se vuelve una superstición y que la moral deja de existir. He encontrado el camino a la locura que te libera y te vuelve uno, que te encuentra como el ente humano que eres, que te separa del sistema lo más que se puede, pero realmente no me gustaría ir solo. He descubierto como entender lo místico, he volado al lugar en el que el fin de una montaña se ve, lo que te enseña el panorama de la vida, lo que te deja para siempre en un estado de entera contemplación y delatora introspección eterna. Ya no se lo que es, pero me llama, me castiga a cada minuto que espero, me restriega mi miseria y me dice que puedo avanzar ya, pero no quiero hacerlo solo.

lunes, 9 de abril de 2007

Lo Estático


No hay vida que mate, no hay vida que se estanque, no hay vida que defina ni que limite. La vida por si misma puede ser un caracol desenvuelto lleno de posibilidades hasta que deja de enrollarse, hasta que se muere, y el humano vivo no sabe cuando deja de enrollarse toda su vida.

No hay amor que mate, no hay palabras que lastimen, solo hay ideas que se interpretan, sentimientos que se rebuscan y que atravienzan el alma como y con sensaciones de miedo y lástima. No hay compasión que justifique, no hay corazón que mienta, no hay lágrimas que concedan deseos ni miradas que convenzan.

Existimos los débiles de luto, los que escondemos a nuestros demonios detrás de la alfombra recurrente que pisamos. Todos los que pueden vivir estamos vivos, nadie está muerto hasta que el cerebro se reciste a pensar por completo, a dar ordenes de vivir, hasta el que los pulmones dejen de respirar, hasta que la piel deje de sentir, hasta que el corazón deje de
latir.

Vivimos porque asi lo decidimos y es natural ese sentimiento. Paralelamente tambien el deseo de muerte recurrente nos hacecha, nos delata, nos apasiona por la ignorancia, por la curiosidad tan destructivamente humana, tan productivamente humana, tan normal y moral como la necesidas de sentirse triste. Moriremos cuando sea que tengamos que hacerlo, y ante eso, nada se podrá hacer, muchos no lo deciden, y aunque nadie lo sepa, aunque nadie se imagine dónde termina la vida (si termina), nada se detiene, todo sigue, tan poderoso e indetenible, tan caóticamente bello, tan estridentemente catártico, tan violento como el susurro de un niño que te pide clemencia en su último suspiro, tan irónico como la justicia, tan sólo como el que se queda a la deriva esperando que el viento lo eleve al infinito; nada se detiene, no se puede.

Y con todo eso, con todo el movimiento necesario para hacer que un universo se mueva, o con todala fuerza con la que un gluón une quarks, con todo lo que hace que las redes de la vida se trencen generado caracoles inimaginables (nosotros y nuestra realidad), con todo eso, la vida siempre es estática, no puede moverse de donde está, no puede caerse de la nada, no genera huecos combalecientes de frenesí atormentado.


Todo sigue en su estática e inevitable inercia...

miércoles, 4 de abril de 2007

Ese orgullo....

Me impido ser deshonezto con los que me leen. Estaba un día haciendo fiaca cursi, y caí en este hueco, así que es imposible considerarlo como algo digno de tener nombre. Hay veces que nuestra sinceridad nos duele.


¿Dónde dejaste los ojos más nulos que enviciaron mis sentidos?
¿Dónde olvidé los dientes que mordieron mis más oscuras pesadillas?
Donde estén, que estén descalzos, que estén entretenidos en su debraye.
Donde están, no me han dejado conformarme, me han olvidado olvidarlos.

¿Estás? Eres el muerto más presente y te vales de mi muerta más querida. Te presentas con todo y tu descaro disfrazado de casualidad, y con todo eso, nunca me dejas verte. Es cómo un juego de detectives que nunca empezó, estás como las causas que nuca hemos visto y creemos, como axiomas de un tétrico plan de nunca desaparecerte de mi mente.
Tu no eres, te mataste a ti mismo antes de que te conociera, y con todo eso, me subiste a un cielo muy necesitado de mi precencia, me subí al cielo que necesitaba yo para olvidar mis lutos, nos subimos a cielos similares, pero cuando caímos, ninguno de los dos pudo reconocerse.

¿Dónde se ocultan las nubes de atardeceres naranjas en la Alameda del sur?
¿Dónde escondimos los besos más lentos, sutiles y mortales en el cenart?
¿Por qué lloraste cuando te fuiste, cuando más necesitaba amarte?
¿Por qué simplemente no te encuentro, donde quiera que te encuentres?