viernes, 5 de diciembre de 2008

El gran final, tercera esena: Se cierra el Trululú


Aquí termina este paso, paso tortuoso y certero, paso que arrastra cadenas cortadas, que recuerdan, que hieren, que rememoran recuerdos que hierven y se elevan en lo lejano como vapor, como olor de sangre, como pasión de la cama que hemos hecho, como un ente que muere, pero que deja a un vástago de su progenie.

Y aquí, en el centro de mis acciones, reside desde lo más profundo, una inspiración frustrada en el anonimato. Quien quiera que la haya visto, sabría enseguida qué características tiene, el choque de sus demencias, la pasión o circunstancia que la obligan a acontecer; pero para mi, se ha vuelto solo un suspiro enajenado por salir, por comer las desvanecedoras y cotidianas circunstancias de un pasado que ya no me define, dolor que queda y se entierra en un lugar de luto; fantasmas y demonios que han desistido de serlo, que han volado, que se quedaron en cuartos de mi pasado como recuerdos de una experiencia en mi vida, en mi sol, en mis estrellas dementes y mi corazón delirante.

A quien más y menos tengo que dedicarle y más tengo que agradecerle, es a quien no le doy la despedida, y con quien comienzo recién un nuevo ciclo en mi vida. A él y ante él, por él y hacia él es que despido este paso. Permito que lo que sucede en este nuevo entorno sea lo que decida en mi futuro, ya que es éste factor imprescindible en mi vida y desde lo lejos, se que apreciaré cada letra de este espacio.

Después, se supone que tendría que iniciar una lista de créditos en las que incluyera a todos los que contribuyeron de manera directa en mis chaquetas mentales. Sin embargo, creo que eso se reduce a expiar culpas, tarea la cual ha dejado de corresponderme.

En fin, es en breve que desisto de este esfuerzo atormentado, este paso que ha pasado como uno más en mi trabajo cotidiano. Y ahora, es que volteo y veo que el postpost.....postmodernismo no ha acabado de morirse.

Y es ahora, que me doy cuenta que tanta mierda en el mundo no se limpia sólo con palabras y buenas intenciones. Por eso, dejo de cargar con el Trululú, y lo vuelvo una canción para mi alma, una tonadita sin sentido pero que se me despierta y me sirve de escalera, para salir del hueco, porque hoyo soy y permanezco arrepentido en mis postrados suelos razos, llorando el paso seco que no encanta, que no define, y agarro fuerzas para entornar una batalla melancólica y cursi, seca y degenerada.

Afuera, en la realidad no virtual, un mundo sigue haciendo demencia, sigue propagando su energía de manera caótica y demente, degenerada. Acá, en los espacios virtuales, se ha dejado de respirar el aire ficticio que protege. Aquí, del otro lado de la pantalla el panorama se pone difuso, confuso y hastiante.

No se puede quedar en un trululú inconforme....

martes, 25 de noviembre de 2008

El gran final, segunda esena: 14 ceh, 10 chuen.


Porque es que se seca,
porque es que se viaja.
Y se cae entre mis piernas y rebaja mi mortaja.

Cayo seco y se ha muerto,
entre miel y bosa nova.
Trituró su desempeño
y me tiene atado a mis mañas.

Arañas en mis entrañas,
la sangre que hierve y vuelve,
la sangre que me envenena
y me tienta un tanto a quererte.

Y acá mis soles se opacan,
por el color de la sierra alejada,
porque acá mis lunas se exentan,
entre la selva asfáltica alocada.

Añoro mis viajes contigo,
y añoro el paso al ocaso,
añoro el añejo destino
que me dibuja carcajadas.

Acá en el año de tierra,
mi ser se ha desmoronado,
acá en el año que venga,
encontraré en mi paso un pedazo.

Un pedazo disidente,
de cartón ensangrentado,
de sangre que me ha envenenado,
y a mis pasos lúdico-abstractos.

Y es que mi sol me tienta,
pa' amanecer sólo contigo,
pero es que mi luna es vieja,
y me saborea lujurias sedientas.

Qué me importa la rima,
si en la cima nada se encuentra,
qué importa caer en la sima,
si aquí la nostalgia me entierra.

Entra en mi alma un pedazo,
y sale llorando calumnias.
Sale llorando un canto,
y entra a mi alma tu imagen.

jueves, 18 de septiembre de 2008

El gran final, primera escena: Do the evolution - Pearl Jam



I am ahead, I am a man
I'm the first mammal to wear pants, yeah
I'm at peace with my lust
I can kill 'cause in god I trust, yeah
it's evolution, baby

I'm a beast, I'm a man
I buy stocks on the day of the crash, yeah
on the loose, i'm a truck
all the rolling hills I'll flatten them out, yeah
it's herd behavior, uh huh
it's evolution, baby

Admire me, admire my home
admire my son, he's my clone
yeah, yeah, yeah, yeah
this land is mine, this land is free
i'll do what i want yet irresponsibly
it's evolution, baby

Im a thief, i'm a liar
there's my church
I sing in the choir:
hallelujah, hallelujah

Admire me, admire my home
admire my song, admire my clothes
Consider, appetite for a nightly feast
those ignorant indians got nothing on me
nothing, why?
because, it's evolution, baby!

I am ahead, i am advanced
i am the first mammal to make plans, yeah
i crawled the Earth, but now i'm higher
twenty-ten, watch it go to fire
it's evolution, baby
it's evolution baby
do the evolution
come on
come on, come on

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Cuarto Acto: Llamado a la Furia


Naces de los actos más escondidos, más lejanos. Creces de en la sangre de impotencia y avaricia, ente falso que en realidades acontece. Vives envuelta en el rechazo de todos los corazones, paso abstracto a una pérdida de la cordura, y sin embargo en muchos te haces, como regidora o vector de actos repulsivos, ciegos, insensatos. Loca comes la vida de otros si desde ellos te revuelcas, y de en tus víctimas te plasmas, como venganza o desconsuelo.

Amargo es tu sabor de entre todos los males y eres de carácter insensible con energía arrolladora. Bastarda y luego huérfana, violada y acompañada por la impotencia desde tu concepción herviente. Y cuando creciste demasiado, furia, de tus garras nacieron la muerte, los celos y la envidia.

Cada cadáver que tomas en tus manos, renace en forma de fantasma que adolece de toda compasión o pensamiento. Tiritas a cada rato, y tu conciencia te carcome pues estás loca, celosa, envidiosa, corrupta, enagendada, ignorante. Desvirtúas a tu paso, y a veces ni la paciencia o el perdón son suficientes, porque Furia, de tus pasos solo nacen enfermedades, acciones repugnantes, actos descabellados, pasadéz y culpa.

Antes de ser pasión solo fuiste ira, y te sembraste en todos los corazones, pero en la carencia te refugiaste, de la impotencia y la soberbia te alimentaste, y ahora creces como cáncer sin fe ni rumbo.

Furia, de entre tus hijos nacen males, pero furia mía, me das pena y miedo por sentirte. Quién sabe hasta cuando pueda contenerte, porque ante todo, el acto de tu parecencia inaugura cambios indefinibles. Pasa a otros lados, porque en la casa de quien confía y ama no cabes, corre que cobro coraje, y con mi fuerza te reviento. No hay espacio en esta casa para tu espectro, no hay espacio para enfermarme, y sin embargo: ¡maldita seas furia, porque te sigo sintiendo!

Y no colapso porque no enfermas a mis otros pilares, y se que naces de la impotencia y el deseo desbordado. Creo que el sobrevivir a tu enfermedad me hará más fuerte, pero furia, me cuestas mucho en este asqueroso presente, pero furia, me recuerdas una realidad devastada, pero furia, te invoco y te deseo muerte.

De toda tu -mía y que no abandono- nacen también fuerzas viciadas, acciones pusilánimes, fuego en la mente que nubla con humo, que adormece. De toda la tu nacen acciones que catalizan, que apuran, que terminan por desgastar la energía que nos conforma, que nos compromete a seguir luchando, que nos droga. A ti, furia mía, te destino a un objetivo, el perdonarte, el dejar de odiarte y concentrarte en algo indeseable, en desecharte. A ti, busco desterrarte, pero el paso entre el destino y el acto es el más largo para mi razón, para mi alma y para mi mente.

De aquí en adelante, furia, quedas en una mira constante, porque eres un acto que enferma, un ente que ciega, un dolor en el alma que aumenta y un espasmo en la vida que muere.

jueves, 31 de julio de 2008

Tercer Acto: Llamado al Miedo




Tu que te escondes y en el alma te corrompes, de ti nace el pánico nuestro de cada día, y entre tu selva de mentiras, naces miedo por tener que existir a toda costa.

Sin ser secuaz de un acto providente, naces miedo por tener que vivir a toda costa. En cuanto el sol sale por el alba, naces miedo al día restante, entre la capas de smog e ignorancia, e insensibilidad e intriga de volver a voltear cada mañana al sol sin miedo. Naces caminando cuando nos apretamos de gente por donde volteemos, naces al convivir encerrado en un cajón de dos por dos durante todo el día en una oficina muy productiva. Naces al ver al jefe, al comer con la amiga, también al ver el rostro del mesero y de los otros seres con miedo de verte, porque eso eres, miedo, y de dolor te alimentas. Naces miedo al ver la tele, pues es tu madre pregonante, creces miedo y te vuelves pánico cuando vemos las notas de la noche. Eres huérfano de padre, pues de un infarto lo mataste cuando te vio al nacer, y sin embargo, tienes un padre gobierno que a cada rato se acuesta contigo, no deja de violarte, y a través de ti, miedo, viola a toda la gente.

Cuentas cartas de aspiraciones persistentes, compruebas cada dívaa que de tu alma sueltas dotes, canciones inexistentes, pasiones descontroladas. Tu muerte es como tu ingenio, con talento tan amplio que hasta de ti te escondes. En tus reflejos solo se ven los ojos y las expresiones de quien se sumó a su tormenta y terminó en martirio propio. Rostros desesperados, ojos que buscaron a toda costa una luz que nunca les fué enseñada, engaño diurno y pasión nocturna, pues miedo, naces de las acciones más modestas y te compones de las más complejas.

Para ti miedo, sólo hay que decirte lo cobarde que eres, miserable en tu ser, vulnerable en tu alma. Tu fortaleza depende de la podredumbre de otros, pues miedo, en tu carroña te quedas.

jueves, 24 de julio de 2008

Intermedio: Amores Como el Nuestro



Dedicado a Rodrigo:

Amores como el nuestro quedan ya muy pocos,
del cielo caen estrellas sin oír deseos.
Deshojar una rosa ya es cosa de tontos,
a nadie le interesan ya los sentimientos.

Como los unicornios,
van desapareciendo
amar es hoy tan fácil,
sólo es cosa de un beso
un amor como el nuestro,
no debe morir jamás

Amores como el nuestro cada vez hay menos
en los muros casi nadie pinta corazones
ya nadie se promete más allá del tiempo
de sábanas mojadas hablan las canciones

Como Romeo y Julieta,
lo nuestro es algo eterno
estar enamorado,
es darse por completo
un amor como el nuestro,
no debe morir jamás

Como los unicornios,
van desapareciendo
amar y ser amado,
es darse por completo
un amor como el nuestro,
no debe morir jamás

CORO: AMORES COMO EL NUESTRO,
SE ENCUENTRAN HOY YA MENOS

Este amor que nos brindamos,
merece la eternidad
por ser tan puro y sagrado
no debe morir jamás

Es cosa ya de tontos,
pues que ha pasado de moda
aquel que da serenatas
o aquel que regala rosas

Amor es dar por completo
todo lo que siente el alma
es entregarse a la vida si es necesario
del amor nadie se salva
y eso es así

Segundo acto: Carta a las cartas




Hoy me di cuenta de que es bonito escribirte. Siempre te haces como un medio hacia lo otro, como el ente con capacidad de comunicar lo que siento, lo que soy, el pequeño legado al mundo, el inconsistente grito en desacuerdo, la pasión, el paso, el pozo.

Creía que sin lugar a dudas, el hacerte presente me resultaba inmediato, pero es un acto que trabajo desde le primer momento en el que decidí abrirme, compartirme. Haz sido el encuentro constante que permermite construir y llegar hasta el frente de mis ideales.

Quizás el cometido de mi grito nunca sea escuchado, o quizás los actos de mi trabajo nunca sean valorados, pero sólo por el hecho de existir tu, me haz dado la posibilidad de existir en lo otro, en lo ajeno. Me haz permitido ser el puente, mi acto de vinculación con el mundo, y por ende, con el universo.

A cada paso contundente, se enriquece toda palabra, todo paso, cada tabique. El vinculo asumido es ahora un pacto, un hecho, una comodidad que me era desconocida, pero que ahora me convence, converge y conforma.

Ante cada palabra, antecedes con ímpetu de nunca acabar y muchas veces te quedas sin haber terminado, pues te construyes constantemente.

Ahora a cada paso, me doy cuenta que tambien otros actos me unen a ti, dentro de mi, para caminar en un mismo rumbo, pero haciendo otras cosas en otro lugar y otro instante. Eres una parte de mi que se poder enseñar a los demás, porque tu estas dentro de todo lo que hago, pienso y siento.

Es increíble darse cuenta de esto y no estar anonadado...

lunes, 14 de julio de 2008

Primer Acto, entrada: El Ave - Café Tacuba



Ese ave que volando va
con la sensación de poseerlo todo y yo
aquí sentado sin nada ni un par de alas
para escapar...

El ave la avenida vuela por colonias,
barrios tristes, solos y enojados que están.
Parece un mito la alegría que años atrás
inundaba a esta pobre ciudad.

Cuerpo a cuerpo por ríos de motores
veo los brotes de la enfermedad que obliga atesorar.
Millones de faringes exhalando desazón
que da el vivir sin una razón.

A gran altura como aeroplano
leo los planos con los que se construyó a esta nación.
La tierra donde intentamos ir de pie
es pregunta, si algún día nuestra fue.

Ave satélite empieza a dilucidar
algo de la historia de la humanidad:
revoluciones religiones con buenas intenciones
han terminado por tiranizar.

La perspectiva entre más arriba no es cordial
¿es acaso un gran estado total
con dos razas viviendo en paz
la más pequeña oprimiéndonos a los demás?

El ave no tiene un plan para escapar.
Abertura en la obertura del caos final.
Por eso hoy ha decidido volar,
amar a esta ciudad que le hace tanto bien y tanto mal.

Ese ave que volando va
seguro de pertenecerle a nada y yo aquí
pensado que tengo todo y un par de alas
para volar...

martes, 20 de mayo de 2008

Llamado a la traición (Tercer Llamado)


Y es que naces traición, porque uno está ciego, porque uno quiere a otro, porque uno se afana, porque uno confía, cree y ama.

El viento de un día cualquiera puede ser el último para aquel que ha sido traicionado. El sol, las aves de la mañana volando a donde siempre; todo apuntando a cualquier cosa termina siendo una envestida en el alma, en el corazón, en la vida.

Cuando uno es traicionado se le arrebata todo derecho, se le deja desposeído, inseguro. La realidad se mueve, se trastorna y adquiere colores que no son gratos, tintes que manchan las visiones. Entre las vestimentas desgarradas de lo que queda del alma, se hayan explicaciones irracionales y fantásticas negando lo acontecido, engañándose sin sentido, porque es más fácil creer cosas increíbles que aceptar la traición. Las voces, los señalamientos al pasado, las explicaciones; todo es confuso cuando el acto pasa, cuando alguien te ha traicionado.

De traiciones en la vida solo se pueden hallar pocas. De fantasías mitomanías creadas como parches para solventar realidades hay muchas. De las traiciones, las que mas se viven son la de los hermanos, sean de sangre o sean de hueso: de esos seres en los que se confía absolutamente después de la madre, de esos seres de los que se sabe un pensamiento mutuo, un cariño un sacro y limpio, ese que allí está, y se ha quedado con uno algo de tiempo, tiempo de una vida compartiendo. La traición de un hermano mata. Pierdes una vida que habías construido con esa persona, y adquieres un duelo que te impide seguir por algún tiempo. Esas heridas son de las que no sanan, y si sanan, dejan cicatrices dolorosas que pueden volver a sangrar con facilidad. El traicionar pasa porque la locura acontece, porque el rencor se acumuló o porque la envidia carcome, no solo establece la rotura de un lazo, crea el inicio del odio, y la búsqueda de un perdón que es complicado de encontrar.

Cuando uno ama no traiciona. Cuando uno es padre no traiciona. Las madres no traicionan.

Si tu hermano te traiciona y no lo odias nunca, él no te traicionó, te haz traicionado tu.

jueves, 8 de mayo de 2008

Llamado a la corrupción (Segundo Llamado)


Ente voraz, ente que muerde a medias, ente que come de costillas ajenas:

Eres tu, entre todos los que te persiguen el que más tranza haces, pues ni de ti mismo te defiendes.
Caminas triste pero lleno, casi vomitas a toda hora, pero tu avaricia te lo impide. Guardas hasta tus pasos, corres hasta en tus vuelos. No dejas, obligas. No sueñas, impones.
De tu alma solo quedaron tapujos, y de tu espíritu se formaron fábricas de mentiras, acciones desleales, visiones viles, pasiones superfluas. De tu cuerpo, no hay mucho que decir: hiedes a sangre humana, sudas a todo momento, generas asco.

Y así, sin más, de tu aliento a muerte y a falsedades, cobijas a quienes te alimentan, vives porque da igual y porque te da la gana, porque dentro de ti, una vana moral te impide suicidarte, un escudo de falacias y fe te no lo deja, no oyes a la muerte cantar a tu oído cada noche porque ves las noticias. No deseas la muerte porque la desconoces completamente, aunque en el fondo, ya no hay razón para que tu existas, no una razón personal, no una razón fundamentada en tu vida, sí una razón ajena y que te domina porque te haz vendido para perderte entre falsedades. Y de tu vida se puede decir poco, casi estás muerto, porque aunque pises con tus zapatos de boutique y te vistas con las mejores telas, caminas siempre al mismo rumbo, un placer inmediato que ya no te llena, que ya no puede llenarte, porque estas atascado, porque lo tienes todo y no tienes nada. Vives bien muerto porque quien se dice vivo disfruta la vida, y tú de esa palabra no conoces nada. Más bien, no quieres darte cuenta, no lo admites porque tu adiestramiento económico te dicta que siempre hay más, que siempre puedes consumir y consumir y consumir y consumir y consumir y consumir... No volteas a tu alrededor, tu tristeza te lo impide, tu vanidad te golpea si lo haces. Y aunque lo hagas, ya no puedes detenerte. Haz perdido todo y por eso siempre quieres algo. Haz entrado en una nada, eres un hombre gris, uno más, uno que es señuelo de otro que va a comerte, que va a desplazarte. Te crees confiado pero sabes que tu fin se acerca por cada día de favores prestados que haces, porque cada favor es una puñalada en tu espalda, una muerte en el entorno, un sufrimiento para quienes creen en la inexistente justicia.

De ti ya no queda mucho que decir, pues hay muchos como tu y en todos lados. Le funcionan muy bien al sistema, al cinismo y al poder que sólo quiere -como tu- más poder. Sólo sería redundar su digo tu nombre: Corrupción

lunes, 28 de abril de 2008

Primer llamado


En un tiempo en el que el sol no sale cuando hace mucho sí salía; en un lugar como este planeta, en el que las cosas se revuelven dando vida a otras más complejas; en un país como éste, en el que las cosas más claras son las que certeramente son más turbias, aquí, en tierra de nadie pero en la que todos vivimos, nacen gritos:

Gritos fuertes que construyen escalinatas de antiguos templos de culturas ancestrales y esencias deificadas. Gritos incansables que construyen las paredes de una tortura colonial venerando a un dios todo poderoso -con pequeños deidades disfrazadas de santos-. Gritos de engaño disfrazados de independencia y gritos de estafa revolucionando la supesta soberanía y tierras libres. Luego, cuando los gritos no bastaron, cuando los gritos se acabaron porque al pueblo se le reventaron las cuerdas bucales; cuando la sangre de millones no llenaba la panza del infeliz, del inconsciente, comenzó el llamado "progreso": ladrillos de nacionalismo que disfrasaron con un muro realidades espantosas, un papel celofán tricolor bonito que engañó al aspirante explotado para que diera mucho más de lo que su voz y su sangre le pedía. Acá, en la tierra de nadie, en el ombligo del planeta y de la luna, el sol dejó de salir hace mucho tiempo. Acá, en la tierra de las serpientes emplumadas y la virgen morena, las presencias de la vida cada vez se entorpecen más, cada vez lamemos mas culos, cada vez tenemos menos dignidad, menos certeza, más pobreza y menos equidad.

Aquí, las voces desaparecieron y justo cuando nuestra sangre hierbe nos aplastan, porque ahora quienes somos disidentes somos tachados de terroristas, así como antes los tacharon de herejes. Aquí, el susurro que queda del pasado está opacado por gritos de chismosas impertinentes, de panteones inconfundibles. En este lugar, las plazas se tapizaron con muertes, con lluvias de metal enardecido, con miedo, con mentiras. En esta tierra, la esperanza ya casi desaparece, y los beneficios de la modernidad y los triunfos generados por las vidad de tantos, ahora son herramientas para vender en las tiendas de moda: la lucha social se volvió un brazo del capitalismo, un icono masivo de mercadotecnia que es principalmente llamado revolución y rebeldía.

Ahora, el borde se maneja con precipicios, lo extra y lo que sobra, ya no se quiere porque es pobre, porque es naco: todo eso es lo que menos importa. Ahora, los tabúes son como engranes y los prejucios son los cañones, las mentiras actúan como escudos y los humanos como entes sin alma. Nos pisamos y nos mordemos por dinero, nos odiamos por estar gordos y no por consumir mierda, nos calcinamos con nuestras calumnias por inseguridad. Ahora, es abundante el miedo y la torpeza, somos mediocres y temerosos de que nos quiten nuestro pequeño y miserable estátus, nuestras "posesiones", nuestros coches y nuestros impuestos de primer mundo; cuando vivimos en uno abajo de tercero con pinturas de Frida Kahlo y un novel de quimica.

No obstante, no hemos muerto. Nos han quitado la voz, nos han torturado por cientos de años, nos han humillado con la pobreza y hasta quizás han matado nuestra identidad, pero con todo eso, aquí estamos, aquí seguiremos, la sangre lo hace, y con ella se ha construido el México en que vivimos.