Y es que naces traición, porque uno está ciego, porque uno quiere a otro, porque uno se afana, porque uno confía, cree y ama.
El viento de un día cualquiera puede ser el último para aquel que ha sido traicionado. El sol, las aves de la mañana volando a donde siempre; todo apuntando a cualquier cosa termina siendo una envestida en el alma, en el corazón, en la vida.
Cuando uno es traicionado se le arrebata todo derecho, se le deja desposeído, inseguro. La realidad se mueve, se trastorna y adquiere colores que no son gratos, tintes que manchan las visiones. Entre las vestimentas desgarradas de lo que queda del alma, se hayan explicaciones irracionales y fantásticas negando lo acontecido, engañándose sin sentido, porque es más fácil creer cosas increíbles que aceptar la traición. Las voces, los señalamientos al pasado, las explicaciones; todo es confuso cuando el acto pasa, cuando alguien te ha traicionado.
De traiciones en la vida solo se pueden hallar pocas. De fantasías mitomanías creadas como parches para solventar realidades hay muchas. De las traiciones, las que mas se viven son la de los hermanos, sean de sangre o sean de hueso: de esos seres en los que se confía absolutamente después de la madre, de esos seres de los que se sabe un pensamiento mutuo, un cariño un sacro y limpio, ese que allí está, y se ha quedado con uno algo de tiempo, tiempo de una vida compartiendo. La traición de un hermano mata. Pierdes una vida que habías construido con esa persona, y adquieres un duelo que te impide seguir por algún tiempo. Esas heridas son de las que no sanan, y si sanan, dejan cicatrices dolorosas que pueden volver a sangrar con facilidad. El traicionar pasa porque la locura acontece, porque el rencor se acumuló o porque la envidia carcome, no solo establece la rotura de un lazo, crea el inicio del odio, y la búsqueda de un perdón que es complicado de encontrar.
Cuando uno ama no traiciona. Cuando uno es padre no traiciona. Las madres no traicionan.
Si tu hermano te traiciona y no lo odias nunca, él no te traicionó, te haz traicionado tu.