martes, 25 de noviembre de 2008

El gran final, segunda esena: 14 ceh, 10 chuen.


Porque es que se seca,
porque es que se viaja.
Y se cae entre mis piernas y rebaja mi mortaja.

Cayo seco y se ha muerto,
entre miel y bosa nova.
Trituró su desempeño
y me tiene atado a mis mañas.

Arañas en mis entrañas,
la sangre que hierve y vuelve,
la sangre que me envenena
y me tienta un tanto a quererte.

Y acá mis soles se opacan,
por el color de la sierra alejada,
porque acá mis lunas se exentan,
entre la selva asfáltica alocada.

Añoro mis viajes contigo,
y añoro el paso al ocaso,
añoro el añejo destino
que me dibuja carcajadas.

Acá en el año de tierra,
mi ser se ha desmoronado,
acá en el año que venga,
encontraré en mi paso un pedazo.

Un pedazo disidente,
de cartón ensangrentado,
de sangre que me ha envenenado,
y a mis pasos lúdico-abstractos.

Y es que mi sol me tienta,
pa' amanecer sólo contigo,
pero es que mi luna es vieja,
y me saborea lujurias sedientas.

Qué me importa la rima,
si en la cima nada se encuentra,
qué importa caer en la sima,
si aquí la nostalgia me entierra.

Entra en mi alma un pedazo,
y sale llorando calumnias.
Sale llorando un canto,
y entra a mi alma tu imagen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario