martes, 30 de enero de 2007

Carta a Hebutorem Casimiro


Mh... que puedo decirte, conocerte me pareció interesante. Conocerte me parece intrigante. Y aunque me frustre (para variar), se que no puedo luchar en esta guerra que desde un principio está perdida. ¿Luchar? ¿Y desde cuándo yo pretendo hacer una lucha? He de admitir que me parece ridí-culo y absurdo desde hace más de dos años la idea de la "lucha". No puedo luchar, no pretendo luchar, no pretendo subsistir, no pretendo pretender (¿eso es una pretensión?). La idea de lucha para mi es algo devastante. No obstante, ya teniendo demasiado estando en un lugar en el que no he pedido estar al nacer, tengo, encima de cualquier decisión, la obligación de "luchar" por una subsistencia, que no obstante, ya es lo suficientemente difícil y tediosa. Bueno, sé que me martirizo un poco. Pero en serio, no vale la pena luchar, y desde hace mucho tiempo he decidido no hacerlo.

He aceptado mi condición innegable de inercia al no tener la necesidad de justificar mi existencia, aunque como lo mencionaba hace unas horas caminando por coyo, sería interesante tener a una persona con la que pudiera observar el cielo libre de prejuicios, y con la entera comodidad de poder perderme entre su cuerpo, el pasto, la brisa y la visión de un cielo morado, azul, gris, rojo, naranja, o de los colores que sea necesario para poder visualizar un poco de belleza en la mierda de mi entorno. Definitivamente perderme entre la niebla de aquella esporádica sensación de ser correspondido, aceptado, comprendido y estimado me evita la idea de desaparecer por completo de este lugar ya de por si un tanto cruel y nefasto. Más sin embargo, quedo completamente conciente de que todo es justo y así tiene que pasar. Así me lo demuestra todo lo que me rodea, por los lujos de unos cuantos, sufren miles, quizás millones. Así me pongo estandartes todos los días y recuerdo frases que me mueven la conciencia todo el tiempo como un gusano que quiere ser devorado por ciertos axiomas vacíos:

-"Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida" Silvio Rodríguez.

-"He de morir de mi muerte, de la que vivo pensando, de la que estoy esperando y en mi obsesión se convierte" Elías Nandino.

-"This body holding me, reminds me own my unmortality. Embrace this moment, rember: we are eternal, al this pain is an ilusion" Tool-Parabola...

Y cada estandarte en esas letras me reserva el derecho de decidir mi vida a mi antojo, y esa decisión es algo que respeto y espero algún día entender.

Hace un rato me dijiste que tu eras reflexivo. El sólo prestarte atención me hizo reflexionar (y posteriormente analizar). Me di cuenta de que yo no soy nada reflexivo, y encima de eso, soy una persona sumamente anal-ítica (jejeje...). Ya en serio, siendo tan analítico como soy, no puedo disfrutar cosas que me da la vida. Sin embargo, sigo sin poder dejar de contemplar y apreciar la belleza que me dan todos los días como este y de la manera más esporádica. La maldita belleza me tiene enclaustrado en sus brazos. No se... hay tantas cosas que no hice y aunque quiera hacer no me lo permitiré. Me conozco lo suficiente, y sé que puedo apreciarte mucho como un vecino esporádico de mi vida. No pretendo poner las barreras ni los ladrillos de una muralla. Prefiero construir algo que pueda llevarnos a volar un rato por nuestros debralles. Lo demás no me importa. Etiquetas, definiciones, acciones, movimientos. Sólo quiero viajar de vez en cuando contigo o por ti.

¿Que si me gustaste? Es evidente... pero te respeto. ¿Que si me hago chaquetas mentales o clavadeces mentales? NO. Sólo reflexiono y siento. Pretendo, como tú me lo dijiste, aprender de las personas. Admito que no puedo dejar de hacerlo porque me es imprescindible si es que me gusta compartir, pero hay cosas que no se pueden aprender de todas las personas, y menos cuando son tan particulares y sorprendentes. No vuelo, y aunque no se esperar, porque ya no lo hago, me queda claro que hoy día me alegraste la vida un poco, lo suficiente para recordarme que estoy vivo, lo suficiente para sacarme un poco del maldito hoyo en el que estoy. Y no te niego tampoco que me parece detestable (para mi), el hecho de que estés ya compartiendo tu vida. Pero por otra parte me hace muy feliz que estés chido vagando por estos rumbos ya con alguien, y que te ahorres la tremenda molestia de aguantarme a mi :)

Que esto sea el comienzo de un debralle y no un mal viaje.

1 comentario:

  1. Insomnio. Ya la tercera noche seguida. Me duermo con facilidad, pero despierto transcurrida una hroa, como si hubiera introducido mi cabeza en al agujero erróneo. Estoy completamente despierto..., ante mi está de nuevo el trabajo de dormirme y me siento rechazado por el sueño.

    Sigamos vagando pues por estos, los rumbos reflexivos, porque con o sin alguien, lo que podría torturarme hasta la angustia, es la posibilidad de que seas tu, el que se este ahorrando la molestia de aguantarme a mi.

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