lunes, 22 de octubre de 2007

Agua del Río


1

Mi última pieza, mi sol, mi ruido,
aquel arcángel sin dios, prohibido.
Mi ser, mi estar, un grito-aullido,
mi haber sin rumbo, mi dios perdido.

Hacia lo otro, más hacia afuera,
para quien vea, para cualquiera.
Un canto escaso hacia el vacío,
hechizo antiguo, agua del río.

2

Rivera escasa, paso mortuorio,
agua y no empapa, lluvia que admiro.
Yo miro absorto, rompiendo vidrios,
reflejos rotos, rojos aullidos.

Herido en vano, por pasos falsos,
solo y tirado, sin ser querido,
grito al vacío -dioses profanos-,
recelo ausente, muy asombrado.

3

Muerto y matado, vivo y podrido,
lo maximamente hablado,
lo minimamente perdido,
acusado y aceptado, indefinido.

Minuto muerto, frontera sin dueño,
año añorado en lamento:
parada mi mente en un peldaño
ríe insensata hacia el firmamento.

4

Lo hago porque es mi futuro inmediato,
lo hago sin serlo porque es mi vicio,
lo hago esperando a no ser esperado,
impredecible instante de lo despacio.

Lo ajeno y lo mío, mi último grito,
suspiro premiado, pasado sin brillo,
un canto tétrico a mi último instante,
plural apagado en aquel infinito.

5

¡Maldito suspiro, te quedas afuera!
A fuerza de ser lo que me ha matado.
¡Maldito capricho, me matas apenas!
y sigo viviendo con todas mis penas,
y sigo viviendo con todas mis fuerzas.

Un último estar, mi última gloria.
Un muerto en la vida que vive su historia.
Un último golpe y pasión perdida,
la droga que mata y mantiene en vida.

2 comentarios:

  1. La pasión de un desamor es lo que mantiene mi marcha... casi olvido que para morir hay que vivir y que el amor no mata, por eso duele no coincidir para recordarnos que aun sentimos...

    Abrazos.

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  2. Yo no sé porqué, pero me la vio suspirando inconscientemente.
    Saludos hombre guapo! jajaja perdón me acordé de tu comentario.

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