Pareciera asombroso que con solo un beso me despertaras, pareciera preciso, exacto, completo y adecuado; como si un balde de agua fría (o caliente, o tibia), me hiciera reaccionar al instante. La magia y los instantes se comprometen en ese momento, y mi alma se siente refugiada cuando esas cosas pasan, doy por un pequeño lapso la capacidad de dejarme querer y querer a la persona en turno, sin limites y sin intenciones, todo, derramado, quizás muy intenso por la presión que tengo encima de dar todo lo que tengo, por mis inseguridades y por mis traumas, pero completamente honesto sin apariencias y sin dolor o posesión. Después no importa que tan mal o bien acabe todo, o si continua, o si termina, o si no se sabe que pasa. Todas y cada una de las caricias y sensaciones sentidas, el rose de las pieles, la saliva de los labios, el jugueteo de las lenguas, todo, todo se siente de nuevo y se recuerda. Cada instante retomado por la mente de esos recuerdos produce escalofríos que se disfrutan, y de cierta manera se extraña esa presencia. Lo terrible no es esa ausencia, lo terrible es la esperanza que se siembra y que se riega.
Uno puede volar o no, y es completamente su decisión. Como lo escribí antes, "Todos somos victimas de nuestras circunstancias, y pese a ello, no podemos ser mártires de nuestras decisiones porque ellas dependen exclusivamente de nosotros", y así, yo siempre elijo creer en los cretinos a los que les regalo esa oportunidad de poder meterse a mi corazón. Y de allí, han nacido muchas decepciones y dolor, no ha habido alguien que sepa cómo poder introducirse sin hacerme, hacerse o hacernos daño. Y lo terrible es que ya no se si lo que siento se transmite, o si la gente lo interpreta como obsesión o locura.
No puedo ser deshonesto conmigo, no puedo fingir que cuando una esencia me gusta y me llama la atención, me abro por completo para que vean lo que hay de mi, y elijan lo que más les guste, no se titubear en ello, no se reservarme esa emoción porque considero hipócrita el esconder esa clase de sentimientos, porque son lo mas puro, porque es lo que vale la pena de este pinche mundo, porque es lo poco que me anima a seguir viviendo. Todos se asustan, y no ha habido quien se abra por completo ante mi, ¿a caso la gente teme ser vulnerable?. Quizás sea mutuo, quizás esa pasión y esa honestidad no funcionen en este mundo diseñado para poquitear e ignorar, quizás sea demasiado lo que enseñe, o quizás abarque algo que involucre mucho temor. ¿Pero de qué sirve que me reserve todo ese cariño, toda esa esencia de lo mío, si cuando tengo la oportunidad de darlo la gente se asusta y se da la media vuelta, o simplemente me ignora?
No lo sé, solo se que lo siento, solo se que la gente sigue temiendo, al igual que yo, se que todos somos humanos, también se que siempre corremos el riesgo de malinterpretar las cosas y dejar que nuestras paranoias nos conquisten. Solo espero que la gente se deje de tantas mamadas y comience a vivir realmente.
lunes, 28 de mayo de 2007
Asombro
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